EDIFICIO DEL FUTURO

Obra: EEF
Comitente: GCBA. Concurso organizado por SCA.
Ubicación: Parque de la Innovación. Ciudad de Buenos Aires
Proyecto: Urgell – Penedo – Urgell, Arquitectos Lynch Pierantoni López Vago Rodríguez.
Equipo de proyecto: Enrique Lynch, Agustín Miranda, Enrique Talenton, Débora Bellagio, Germán Vallverdú, Lucas Pulice, Catalina Guiroy, Delfina Ferreiro, Ezequiel Mill.
Superficie total: totales: 14.500 m2 edificables 8.500 m2
Año de proyecto: 2019

Memoria
Criterios Urbanos
Inserción en la trama del Parque de la Innovación
El emplazamiento para el EDF ocupa un lugar central en el Parque de la Innovación. Las características que la normativa otorga a este solar, establecen una diferencia morfológica y de implantación con el resto de las parcelas. Su ubicación central en el conjunto, sumado a que se trata de un edificio hacia donde convergerán 9.000 alumnos de la Universidad de la Ciudad, invitan a pensar al edificio como un centro gravitacional para el área.
Sin embargo, las cualidades de esta nueva urbanización por crearse, donde el protagonismo está reservado a los espacios públicos, más bien pareciera demandar una pieza que, aun siendo fundacional, se inserte con carácter propio sin ser disruptiva, expresando criterios de diseño responsable, sin llamar la atención con artificios, y sin por ello dejar de asumir el rol que está llamado a representar.
Relación con el entorno. Orientaciones
La importancia del espacio público en el proyecto del PIN es crucial. Se trata de espacios bien determinados con funciones claras, y los edificios por construirse responderán en forma individual y colectiva dando escala y carácter al todo y a sus partes.
La Plaza de Innovación, conectada al eje central verde, funciona como un oasis para el conjunto de edificios, y un “proscenio” para el EDF, que responde al mismo con una fachada con una importante presencia de vegetación, como continuación de la plaza y manifestación de criterios de sostenibilidad en cuanto a la calidad del ambiente interior.
Las caras laterales del edificio responden a su orientación con diferentes operaciones, aprovechando la posibilidad de contar con balcones y pantallas según sea la incidencia de los rayos solares. Desde el edificio se pueden apreciar largas visuales enmarcadas a través de los corredores secundarios hacia el norte y hacia el sur, el río y la ciudad.
Estos corredores coinciden en planta baja con el eje que divide y organiza las circulaciones, de gran apertura, transparencia y fluidez, proporcionando un acceso franco tanto desde el lateral SO como desde la Plaza de Innovación.
La cara oeste cuenta con una amplia superficie para evacuación del edificio por detrás de los núcleos de ascensores y servicios sanitarios, a la vez que suma dos funciones adicionales: sirve como protección del sol del atardecer, tan perjudicial para las actividades de trabajo o estudio, y funciona también como expansión, contando con unas gradas en el sector central, obteniendo así en cada piso un área de descanso con excepcionales vistas de la costa de Buenos Aires.
Propuesta funcional
Propuesta circulatoria de público
El mayor desafío circulatorio está dado por la afluencia de los estudiantes a las aulas que se ubican del 1º al 5º piso. Para estos niveles, el proyecto contempla la incorporación de escaleras mecánicas, como la forma más eficaz de trasladar gran cantidad de personas en forma continua entre los diferentes pisos.
Un gran vacío en triple altura conecta la planta baja con los subsuelos, introduciendo el sol y el verde exterior, proporcionando iluminación natural y calidad a los espacios ubicados por debajo del nivel de acceso. Escaleras abiertas y gradas conectan los niveles de manera natural e intuitiva para la circulación de la mayoría del público afluente al auditorio y exposiciones.
Propuesta de agrupamiento de las funciones
El programa se distribuye en los diferentes niveles siguiendo un criterio lógico, donde los paquetes de funciones con mayor afluencia de público se distribuyen desde la planta baja de acceso hacia arriba y hacia abajo en orden de proximidad.
Las aulas se ubican del 1º al 5º piso. Desde la planta baja hacia los subsuelos, se ubican las oficinas para emprendedores, el auditorio y espacios para exposiciones. Un patio orientado al norte, que se expande hacia el exterior del edificio, proporciona un espacio abierto que brinda abundante luz y vistas a los subsuelos.
Los pisos superiores se completan con laboratorios en 6º piso, biblioteca en 7º, y oficinas de dirección, investigación y administrativas en los pisos 8º y 9º.
Propuesta morfológica y la normativa
La normativa prevé para este edificio algunas diferencias respecto del resto de los volúmenes que conformarán el PIN. En este caso, se invierte la condición del basamento, alentando un edificio con ciertos rasgos distintivos en su morfología, conformando un volumen que crece en su tramo superior.
Hemos tratado de enfocar los requerimientos formales para potenciar virtudes propias del programa, en cuanto a las necesarias expansiones para la gran cantidad de estudiantes que, en sus momentos de descanso o trabajo no programado, contarán con balcones que posibiliten estos encuentros, enriquecidos por la posibilidad de tener una relación activa con el entorno, aprovechando el clima benigno de esta latitud.
Estas expansiones se logran colocando los balcones según lo permitido en la jaula normativa máxima, y al mismo tiempo retirando ligeramente el cerramiento respecto de la misma, a fin de lograr espacios de dimensiones aptas para el uso propuesto, sin interferir con la circulación perimetral que rodea las aulas.
En los niveles superiores, el programa avanza hacia la fachada demostrando flexibilidad en el armado de las plantas.
Propuesta del espacio pedagógico
Flexibilidad
La disposición de los elementos fijos que hacen que el edificio pueda funcionar, liberan el área central de las plantas, aportando dinamismo, flexibilidad, adaptabilidad. Una serie de pórticos cada 7,50m estructuran el espacio, dando como resultado el armado básico de 8 aulas de 50 personas cada una. A partir de este esquema típico, diferentes configuraciones se demuestran posibles en el resto de las plantas, haciendo evidente la fácil adaptación del espacio a requerimientos actuales y futuros.
Apertura y transparencia
La circulación perimetral, en contacto con las aulas y balcones, privilegian el espacio público de interacción por sobre los usos determinados. Los frentes de las aulas permiten la entrada de luz natural a través de los corredores.
La planta baja se concibe como un espacio flexible, de gran luminosidad y transparencia. Su mayor altura respecto de los demás niveles colabora en dar escala adecuada al acceso al edificio.
Los subsuelos se conectan de manera natural con la planta baja de acceso, mediante un gran vacío y gradas que, en combinación con un patio exterior, proporcionan iluminación natural y presencia de vegetación a estos niveles.
Promover la reunión, el encuentro, el intercambio
Las expansiones sobre las caras laterales dan forma a espacios semi-privados, micro-claustros, flexibles, que tanto pueden funcionar aislados del trajín general por las circulaciones perimetrales, como en contacto con ellos, promoviendo el encuentro y el intercambio de experiencias y conocimientos en un ambiente de mucha actividad y energía.
Se busca con esto forjar vínculos y establecer formas libres de asociación para la incorporación de contenidos. Espacios comunes que alienten la interacción.
Pequeñas operaciones, señales de una forma más flexible y espontánea de aprendizaje, como complemento a las clases impartidas en las aulas, sumando calidad a la experiencia académica, con la intención de maximizar la experiencia vivencial en la utilización de los espacios.

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