Memoria
El proyecto propone la construcción de un edificio residencial que consolide morfológicamente la parcela, en respuesta a las condiciones del tejido urbano analizadas mediante indicadores específicos. Además, se atiende a su carácter lindero con un inmueble catalogado con Nivel de Protección Estructural, garantizando su integración armónica con el entorno.
El edificio se emplaza en una parcela en esquina, lindando en ambos lados con el Museo de Arte Español Enrique Larreta, un inmueble comprendido dentro del APH22 – Plaza Belgrano y Entorno. Este museo constituye una pieza fundamental del Área de Protección Histórica y posee un alto valor urbanístico-ambiental, lo que otorga a sus jardines un régimen de Protección Ambiental.
El volumen proyectado alcanza la altura del Plano Límite de la Unidad de Sustentabilidad de Altura Alta (USAA), establecida en 29,80 metros. La planta baja se desarrolla a un nivel que iguala la altura de los linderos y los muros perimetrales del Museo. Sobre este nivel, el proyecto incorpora retiros de 3 y 6 metros desde los ejes divisorios de la parcela, superando los mínimos establecidos por el Código de Planeamiento Urbano para la separación de edificios catalogados con nivel estructural. De este modo, se genera un zócalo continuo a escala de las calles en las que se inserta el edificio.
Integración con el Entorno Patrimonial
El proyecto se desarrolla conforme a los criterios normativos para intervenciones en proximidad a edificios catalogados, respetando los siguientes principios:
a) Integración urbana y contextual: La nueva construcción no debe contradecir la fisonomía ni el carácter del paisaje urbano conformado por edificios protegidos y obras contemporáneas. La propuesta se integra respetando la morfología predominante en la cuadra y el área circundante.
b) Autenticidad: Se evita la imitación estilística, promoviendo una arquitectura contemporánea que dialogue con el entorno sin replicarlo.
Asimismo, en cumplimiento del artículo 9.1.4.2 del Código de Planeamiento, se establece un retiro lateral mínimo de 3 metros desde la Línea de División de Predio (L.D.P) con el edificio protegido, a partir de la altura de su fachada. Este retiro es concebido como espacio urbano y se resuelve mediante una fachada activa.
Estrategia Volumétrica y Paisajística
Para minimizar el impacto sobre la calidad paisajística de los jardines del Museo, la propuesta incorpora el concepto de "muro o cortina verde". En este sentido, el edificio se recorta hacia los jardines, resignando superficie edificable en favor de una sucesión de retiros escalonados con terrazas verdes. Este recurso volumétrico aligera la presencia del prisma arquitectónico, generando separaciones de hasta 10 metros respecto a la L.D.P.
El tratamiento arquitectónico de las fachadas responde con precisión a las diferentes situaciones urbanas y al programa funcional, manteniendo una calidad homogénea tanto en las caras que dan hacia la vía pública como en aquellas orientadas hacia el interior de la manzana.
Programa y Usos
El edificio se proyecta con estándares elevados en términos de calidad espacial y materialidad, en concordancia con la identidad del sector urbano donde se inserta. La planta baja contará con locales comerciales, contribuyendo a la mixtura de usos y a la activación del espacio público. Además, se prevén áreas comunes con servicios de confort para los residentes. En el primer y segundo subsuelo, se dispondrán cocheras y espacios para el resguardo de bicicletas, respetando las proporciones comerciales y reglamentarias requeridas para el desarrollo del proyecto.